Textual & Visual Media

Revista de la Sociedad española de periodistica

Spanish journalistic society journal

Unidad Editorial como “caso de estudio” sobre las limitaciones de la integración horizontal en el sector de la prensa

Sumario

5. La situación actual

Si, en el año 2007, los ingresos netos de Unidad Editorial ascendían a 628,5 millones de euros, en el año 2015, su tamaño se había reducido prácticamente a la mitad, con un total de 330 millones.

 

Cuadro 6: Principales magnitudes económicas (2015-2016)

CONCEPTO (en millones de euros)

1H 2016

1H 2015

%

Circulación

41,6

47,1

-11,7

Publicidad

53,1

52,5

1,1

Otros

10,3

9,1

13,2

Ingresos totales

105

108,7

-3,4

Ebitda

3,3

-0,4

>100

Fuente: Resultados RSC MediaGroup, 2015

 

La crisis económica, pero también el desacierto en la fusión, llevaron a que el grupo redujese su tamaño considerablemente. ¿Dónde quedaron, por tanto, las sinergias y las economías de escala que se debían conseguir? Las pérdidas desde la integración del grupo Recoletos han sido algo recurrente. Es más, desde el comienzo de la crisis y con las sucesivas regularizaciones del fondo de comercio perdió más de mil millones de euros.

 

Gráfico 2: Evolución de los ingresos de explotación de Unidad Editorial (2007-2014)

 

Fuente: RSC MediaGroup

 

El año 2008 finalizó con 13 millones en pérdidas; el 2009 con 52 millones. Después de un parón, en el año 2010, con unos beneficios de 13,1 millones, la puesta en valor del grupo Recoletos le originó en el período 2011-2012 unas pérdidas cuantiosas: 330,8 millones en 2011 y 470 millones en 2012[1]. En el ejercicio 2011 se comprobó que las cabeceras de Unidad Editorial eran incapaces de entrar en rentabilidad: El Mundo perdió 3,3 millones; Expansión, 4 millones, y Veo TV, alrededor de 7 millones. Además, ese mismo año se produjo una revisión del valor del grupo, con una depreciación de la compra de Recoletos por un total de 206 millones  de euros y unas pérdidas en el ejercicio de 330,8 millones. Así que en el siguiente ejercicio del año 2012 se llevó a cabo una ampliación de capital de 500 millones de euros y otra revisión del valor del grupo (write off) por valor de 403 millones, lo que llevó a  unas pérdidas den el ejercicio de 470 millones.

Como consecuencia de estos ajustes de su fondo de comercio, Unidad Editorial estaba reconociendo que la adquisición de Recoletos por un importe cercano a los 1.100 millones de euros había pasado a valer menos de 500 millones. Como consecuencia, el grupo puso en marcha en el año 2013 un Plan estratégico 2013-2015, destinado a revitalizar el grupo, acompañado de una drástica reducción de plantilla, y ha quedado claro que, durante todo este tiempo, el grupo no habría podido sobrevivir sin las aportaciones de la matriz italiana.

Al relativo declive –al menos en rentabilidad– de sus proyectos periodísticos[2], se ha unido sobre todo el fracaso audiovisual del grupo. La radio, al igual que la televisión, ha supuesto una fuente de disgustos. Nunca fue capaz Unidad Editorial de crear un verdadero grupo multimedia que pudiese pivotar también sobre el negocio audiovisual y que ayudase a paliar las previsibles pérdidas de sus proyectos de prensa en el tránsito hacia el digital. Aunque los diferentes gobiernos le concedieron un buen número de licencias[3] no fue capaz de consolidar un proyecto.

Los resultados económicos del grupo, pero también el hecho de que se produjeran algunos desencuentros con los poderes fácticos, dieron lugar al cese del director del diario El Mundo y verdadero factótum del grupo: Pedro José Ramírez. Una decisión extremadamente complicada puesto que la marca se encontraba íntimamente asociada a su director. El relevo[4] en la dirección de El Mundo se produjo el 30 de enero de 2014, y Casimiro García Abadillo pasó a dirigir el diario, aunque después de quince meses fue sustituido en el cargo por David Jiménez, corresponsal en Asia del periódico. Pero ante los malos resultados del diario, fue cesado el 25 de mayo de 2016, y sustituido por un histórico del diario, el jefe de opinión Pedro García Cuartango. Anteriormente, RCS había puesto al frente de la dirección general a José María Cabrerizo, un economista de brillante curriculum, especializado en gestión de empresas tecnológicas, y que se desempeñaba hasta entonces en Estados Unidos


[1] Según recogía el diario El País en su edición del 31 de enero de 2014, en 2011 el grupo experimentó un déficit de 243 millones de euros, y un año más tarde llegó a 526 millones, con lo que el pasivo corriente era superior al activo, lo que indicaba la quiebra técnica del grupo, según manifestaba el auditor KPMG.

[2] Aunque no conviene olvidar que son propietarios del mayor diario económico de España.

[3] El Mundo vendió sus postes a Uniprex (Telefónica) en el año 2002. Y ya había obtenido de la mano del presidente Aznar una licencia de televisión digital a finales del año 2000, que se transformaría con la llegada de la TDT en un multiplex de cuatro canales en el año 2010. También se desprendió en mayo del año 2005 del canal que emitía Expansión TV y se lo adjudicó al grupo Intereconomía, que accedió a la TDT en el multiplex de Veo Televisión, aunque acabase por operar con Net TV.

[4] “Entiendo la decisión pero si de mí hubiera dependido, habría seguido siendo director de El Mundo” manifestó Pedro J, que pocos meses más tarde emprendería su nuevo proyecto editorial, el diario digital El Español, junto con su hija María Ramírez y  su colaborador en El Mundo, Gumersindo Lafuente.

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