Enfrentarse por primera vez al diseño de infografías y visualizaciones de datos puede ser un reto, sobre todo cuando no se tiene formación al respecto y se desconocen las posibles herramientas para su elaboración. Por eso, en una época donde la información visual es cada vez más relevante, saber producir estas formas visuales —y contribuir así a una comunicación más innovadora y atractiva— debería ser un imperativo para cualquier profesional. Pero además del esfuerzo y trabajo que una persona le ponga a esta tarea, gracias a obras como la aquí presentada, este poder está ya al alcance de la mano de cualquiera que posea alguna noción en comunicación y diseño.
Infografía y visualización para no diseñadores es un breve manual, de carácter pedagógico, cuyo objetivo final es llevar a un público no especializado en diseño distintas prácticas de la representación visual de la información, en concreto, la infografía y la visualización de datos. Y es que este libro, como su propio nombre indica, no se dirige a diseñadores ni profesionales con conocimientos avanzados, sino a periodistas, comunicadores, estudiantes, docentes y cualquier persona que, con conocimientos mínimos, quiera embarcarse en proyectos de información visual.
La autora, María Sánchez González, es técnica responsable de proyectos de innovación, aprendizaje abierto y formación de profesorado en la Universidad Internacional de Andalucía (UNIA), así como profesora asociada de Periodismo en la Universidad de Málaga. Escribe este libro partiendo de su labor divulgadora y profesional sobre innovación educativa e infografía, habiendo empleado con anterioridad estos recursos, así como materiales pedagógicos y pósteres visuales en cursos, talleres y clases.
No existe un afán profesionalizante en la obra, sino, más bien, divulgador, puesto que la brevedad del texto —algo más de 100 páginas, característica al parecer presente en la colección EPI Scholar— limita y no admite una profundización técnica sobre las formas visuales y otros pormenores infográficos; para ello habría que consultar obras más teóricas y densas de autores como Alberto Cairo, Randy Krum, Sandra Rendgen, Julius Wiedemann, etc., así como manuales o tutoriales de programas concretos, como Adobe Illustrator. De esta forma, el libro se configura como una rápida guía para, paso a paso, producir infografías y visualizaciones de datos, desde su ideación hasta la elección de herramientas o formatos concretos. Tras la introducción, donde la autora reflexiona brevemente sobre los orígenes del libro y el reto que supuso su elaboración, aparecen cuatro capítulos y un epílogo, que, a modo de conclusión, anima a aplicar lo aprendido y esbozar un miniproyecto de información visual.
Sánchez González perfila en el primer capítulo los límites entre infografía y visualización, señala los elementos que integran una infografía como pieza autónoma y, especialmente, destaca el potencial que tiene en la actualidad la visualización de la información y la información visual, argumentando razones para elaborar infografías, como, por ejemplo, su poder didáctico y su finalidad sintética para ilustrar hechos.
En el segundo capítulo propone una clasificación de tipos de infografías, desde las más sencillas a las más complejas: gráficas estadísticas clásicas y alternativas, otras gráficas para la representación de datos estadísticos o cuantitativos, visualizaciones de datos abstractas, vistas, mapas, gráficos ilustrativos, diagramas o gráficos explicativos, y símbolos, iconos y emblemas. Todo ello con un buen número de ejemplos reales de medios y otros propios.
En el siguiente capítulo examina las distintas fases y tareas para comenzar a idear y producir una información visual, como si fuera un proceso estratégico, incluyendo la planificación (el análisis, la selección de información y organización) y la realización (el arte final), además de las distintas etapas del propio diseño (documentación, toma de decisiones, producción y evaluación). En primer lugar se hace hincapié en la elección del tema, el enfoque general que se quiera dar y la importancia de la forma. Y luego se enumeran algunas fases imprescindibles para la elaboración de informaciones visuales: obtener información y tratar los datos; definir la paleta de estilos inicial (color, tipografía, etc.); dedicir el tamaño de diseño, el orden y la disposición de los elementos; realizar la primera versión del boceto; localizar y seleccionar recursos externos de diseño; elegir las herramientas para diseñar; empezar a componer y graficar; y revisar, evaluar y publicar.
El cuarto y último capítulo constituye un útil listado de programas específicos profesionales y, sobre todo, distintas herramientas y aplicaciones en línea dirigidas al público masivo. La autora sintetiza en tablas algunas herramientas (Creately, Piktochart, Genially, Canva, Fotor, Infograpia, etc.) disponibles para la creación de infografías estáticas y animadas, atendiendo a distintas necesidades (gráficas y diagramas; pósteres infográficos, banners, etc.; diseños visuales diversos; fotos y composiciones visuales; y presentaciones visuales o con infografías), así como otras herramientas (Time.Graphics, Datawrapper, Infogram, Flourish, Raw, etc.) para visualizaciones interactivas, con objeto de crear líneas de tiempo interactivas, mapas interactivos, pósteres visuales interactivos, gráficas estadísticas interactivas, mapas estadísticos interactivos, tablas visuales o minigráficas, y visualizaciones abstractas diversas.
En esencia es un libro práctico, con muchos ejemplos de infografías y visualizaciones provenientes de medios de comunicación y de elaboración propia, que contribuyen a ilustrar al lector en una temática a priori compleja, donde también hay que prestar atención a otros aspectos más allá de la estética. A través de un lenguaje descriptivo y visual, Sánchez González detalla herramientas accesibles —la mayoría gratuitas— y ofrece recomendaciones para preparar mensajes visuales potentes a partir de datos e información variada. Igualmente, otra de las bazas de la publicación es mostrar las posibles utilidades de los distintos tipos de infografías y visualizaciones de datos.
En conclusión, Infografía y visualización para no diseñadores es una guía breve y práctica, de carácter divulgativo y dirigida a personas con conocimientos limitados. Tiene como puntos destacados el empleo de un lenguaje claro, numerosos ejemplos ilustrativos y una galería de herramientas y posibilidades para producir infografías y visualizaciones de datos. Una obra, por tanto, recomendada como introducción para quienes se inician en el mundo del diseño, especialmente para representar la información de forma visual.